La carretera, la infraestructura más social
Las infraestructuras están presentes de manera diaria en la vida de los ciudadanos, por lo que mantenerlas útiles y seguras debe ser una prioridad para todos, y para que cumplan su cometido, deben conservarse adecuadamente.La carretera es la infraestructura más social, la más utilizada por todos, y garante del desarrollo económico y vertebración social de nuestro territorio y su conservación y mantenimiento son las única herramientas que permiten asegurar la movilidad de los ciudadanos —más aún en las zonas de la España vaciada–, de ahí su importancia para garantizar la competitividad del país, como demuestra el hecho de que el 96% del transporte de mercancías -frente al transporte por ferrocarril apenas alcanza el 1%- y el 84 % del transporte de personas se realizan por carretera, (datos del Observatorio del transporte y la logística en España 2024).
14.000 operarios de conservación en todas las administraciones
14.000 operarios de conservación y mantenimiento de carreteras trabajan durante todo el año en el conjunto de las carreteras de nuestro país para garantizar la movilidad en condiciones óptimas de seguridad para los conductores. Las empresas de conservación y explotación de infraestructuras y sus trabajadores realizan un servicio público esencial para asegurar las comunicaciones en la red vial.Longitud de la red
España cuenta con una red de carreteras de primer orden. La longitud de la red de carreteras en España es de 165.935 km, de los cuales, 26.459 km pertenecen la Red de Carreteras del Estado, 71.648 km a la Red Autonómica y 67.828 a Red de carreteras de las Diputaciones y Cabildos.Además, España es el país europeo con mayor número de kilómetros de alta capacidad, 17.564 km en total, de los cuales 12.164 km pertenecen a la Red de Carreteras a cargo del Estado, 4.109 km de alta capacidad en comunidades autónomas y 1.291 km de la Red de carreteras de las Diputaciones y Cabildos (datos del Anuario estadístico 2021 del Ministerio de Transportes y Movilidad Sostenible).
Coste de la conservación
Con base en las necesidades actuales de nuestras carreteras, España debería invertir anualmente al menos 2.000 millones de euros en la Red de Carreteras del Estado, que consta de 40.000 km equivalentes, lo que supondría en torno a 50.000 euros por kilómetro equivalente*, un nivel similar al que Alemania o Francia destinaban hace una década.Y, por supuesto, no podemos olvidar a las comunidades autónomas, cuyos presupuestos, fuertemente condicionados por el peso de la sanidad y la educación, dejan un margen muy limitado para la conservación de infraestructuras. Gestionan una red de 71.300 kilómetros que hoy recibe una inversión de 944 millones de euros, cuando, a nuestro juicio, sería necesario destinar al menos 2.000 millones. A ello se suman las diputaciones y cabildos, responsables de 67.934 kilómetros de carreteras, cuya inversión actual asciende a 652 millones de euros, pero que debería incrementarse hasta los 1.000 millones.
Según el informe sectorial “Conservación de carreteras en España. Comparativa con Alemania, Francia, Italia y Reino Unido”, promovido por ACEX, nuestro país ha estado invirtiendo desde 2009 el 50% de lo que invierten nuestros países vecinos (22.489 euros/km equivalente). Aunque actualmente esta diferencia ha descendido a un 30%, si tenemos en cuenta la antigüedad de nuestra red y los tráficos que soporta, es aconsejable mantener la línea ascendente de inversión.
* Los kilómetros equivalentes son una unidad técnica que permite comparar de forma homogénea redes de carreteras distintas, ya que no todos los kilómetros tienen el mismo coste de conservación: una autovía requiere mucha más inversión que una carretera convencional. En comunidades autónomas, diputaciones y cabildos, la diferencia entre kilómetros reales y equivalentes es mínima.
Estado de conservación de la red de carreteras
Destaca que el estado de conservación de nuestra red se ha mantenido al mismo nivel que el de países vecinos, o incluso por encima. Esto es posible a tres factores determinantes:• la enorme calidad de la ingeniería y la profesionalidad de los ingenieros españoles.
• la excelente normativa, trazado, diseño, especificaciones, refuerzos, etc.
• la existencia de un sector específico y altamente cualificado de conservación integral.
España es el único país de nuestro entorno que cuenta con la tercera característica, lo que demuestra la gran calidad de su aporte al servicio a los usuarios y la importancia de asegurar la continuidad de este elemento diferencial de nuestro país, que tan buenos resultados está dando.
