TSVA presenta una solución innovadora para corregir, sin obra civil, uno de los problemas más frecuentes y menos visibles de nuestras carreteras: las uniones existentes entre pretiles y barreras resueltas sin una transición específicamente evaluada. En un contexto en el que la implantación de transiciones específicamente evaluadas ha sido todavía limitada, esta propuesta aporta una respuesta certificada, segura y directamente aplicable sobre sistemas ya instalados. La innovación destaca por su utilidad real en conservación, ya que permite mejorar la seguridad vial con rapidez, menor coste y mínima afección a la circulación. Su diseño facilita la corrección de puntos conflictivos existentes en la red viaria mediante una solución práctica, rigurosa y fácilmente extensible, capaz de transformar un problema histórico de la carretera en una mejora inmediata y tangible para la seguridad de los usuarios.
TRANSICIONES CERTIFICADAS PRETIL–BARRERA DE RÁPIDA IMPLANTACIÓN PARA MEJORAR LA SEGURIDAD EN CONSERVACIÓN.
Nombre y apellidos: Edgar Lloret Dominguez
Empresa: Tecnologia de Seguridad Vial y Acústica SL
Cargo: director técnico
DESCRIPCIÓN
Las uniones entre pretiles y barreras representan uno de los retos más complejos y, al mismo tiempo, más determinantes para garantizar la continuidad de la seguridad vial. Se trata de puntos en los que confluyen sistemas de distinta naturaleza, rigidez y forma de sustentación, cuya correcta resolución resulta esencial para que el comportamiento del conjunto siga siendo seguro. Cuando esta transición no ha sido específicamente evaluada, la unión puede constituir una debilidad potencial dentro del sistema de contención.
Frente a esta realidad, TSVA ha desarrollado una transición certificada entre pretil y barrera concebida para corregir uniones existentes sin necesidad de obra civil. La solución nace con un objetivo muy claro: hacer posible la mejora real de la seguridad vial en actuaciones de conservación, mediante una intervención técnica rigurosa, ágil de implantar y económicamente asumible. Su principal aportación radica en que permite actuar sobre sistemas ya instalados, evitando actuaciones complejas sobre la infraestructura y facilitando una aplicación rápida, con menor afección al tráfico y menor coste de ejecución.
La propuesta parte de una idea fundamental: una transición no debe entenderse como una simple pieza de unión, sino como un elemento de seguridad con entidad propia, capaz de asegurar una evolución adecuada del comportamiento mecánico entre ambos sistemas y de mantener la continuidad de la contención en caso de impacto. Bajo este enfoque, la solución desarrollada por TSVA ha sido diseñada y evaluada para ofrecer una respuesta fiable allí donde históricamente muchas conexiones se han resuelto sin una evaluación específica de su comportamiento como transición.
El valor de esta innovación no reside únicamente en su diseño técnico, sino en su aplicabilidad directa sobre la red viaria existente. En un ámbito como el de la conservación, donde resulta esencial intervenir con rapidez, eficacia y racionalidad económica, disponer de una transición certificad.