El proyecto ThermoGuard impulsa la Seguridad 4.0 en la conservación de infraestructuras, combinando tecnología y prevención para proteger a los operarios. Bajo el lema «La Seguridad es tu Prioridad nº 1», la iniciativa se basa en el uso de pulseras inteligentes que permiten la monitorización fisiológica en tiempo real. Este sistema va más allá de las alertas generales, ofreciendo una protección individualizada: cada dispositivo controla al operario cada 90 segundos y activa avisos inmediatos ante situaciones de riesgo por calor, sin depender de la percepción del trabajador. Además, está diseñado para entornos exigentes, con alertas sonora, visual y por vibración, así como alta resistencia y autonomía. ThermoGuard es también cultura preventiva, incluye formación para toda la plantilla, garantiza la trazabilidad de la vigilancia y se presenta como un modelo eficiente y económico.
ThermoGuard – EL ESCUDO DIGITAL DEL OPERARIOPREVENCIÓN PROACTIVA FRENTE AL ESTRÉS TÉRMICO
Nombre y apellidos: Miguel Roucher
Empresa: ALVAC S.A.
Cargo: director de Innovación
DESCRIPCIÓN
El proyecto ThermoGuard marca la transición de la conservación de infraestructuras hacia la Seguridad 4.0. Liderada por el Servicio de Prevención Mancomunado de ALVAC, S.A., esta campaña piloto (Verano 2025) ha implementado dispositivos IoT portátiles (pulseras) para la monitorización fisiológica en tiempo real de los operarios. Bajo el lema «La Seguridad es tu Prioridad nº 1″, el proyecto ofrece una respuesta integral, tecnológica y humana a los riesgos del trabajo a la intemperie, satisfaciendo las máximas exigencias del sector:
De la alerta macro a la biometría individual. Mientras las alertas meteorológicas (AEMET) ofrecen un marco general, ThermoGuard cierra la «brecha de seguridad micro-individual». La pulsera monitoriza automáticamente al operario cada 90 segundos, emitiendo una alerta crítica si la temperatura corporal supera los 37,8ºC o la ambiental rebasa los 42ºC. Esto elimina el sesgo de subjetividad del trabajador y protege específicamente a los colectivos más vulnerables (mayores de 55 años y personas con discapacidad).
Operatividad en entornos críticos. En la conservación de carreteras, el ruido de la maquinaria pesada y el tráfico adyacente inutilizan las alarmas sonoras convencionales. El dispositivo responde a este reto con una triple alerta simultánea: acústica (70dB), lumínica estroboscópica y, sobre todo, una vibración mecánica de 1GHz. Su grado de protección IP67 y su autonomía de 60 días garantizan su robustez a pie de tramo. Además, asegura la trazabilidad legal del deber de vigilancia (Art. 17 LPRL) al integrar cada entrega y formación en la plataforma digital 6Conecta del SPP.
Datos, método y cultura preventiva. El proyecto trasciende la mera entrega de un EPI; es un caso de éxito empírico en la gestión del cambio. La implantación se ha acompañado de «Paseos de Seguridad» a pie de obra y ha logrado un hito formativo sin precedentes en la empresa: 229 trabajadores capacitados (prácticamente el 100% de la plantilla).
Eficiencia económica y escalabilidad total. El coste unitario real de implantación ha sido de 50,70 € por dispositivo. Frente a una vida útil garantizada de más de 500 recargas (2-3 años), el coste diario de proteger la vida de un operario vulnerable es marginal. Es un modelo validado e inmediatamente replicable para cualquier contrato nacional.
El valor humano La tecnología solo es útil si humaniza el trabajo. Como demostró el reportaje emitido en Telemadrid el pasado verano, operarios como Lucas y Mari Carmen (del servicio de mantenimiento de Parla) testifican que el dispositivo les hace sentir más seguros trabajando a casi 40 grados, ya que «evita un golpe de calor» y «pita por si te mareas y tienes que avisar a alguien» . Es la prueba del impacto social directo de la campaña.