El proyecto VIGÍAME (Sistema Inteligente de Alerta Háptica Temprana) nace con el objetivo crítico de erradicar los atropellos de operarios durante las labores de conservación de carreteras. Frente a los métodos tradicionales de alerta visual o acústica —frecuentemente ineficaces debido al ruido de la maquinaria, protectores auditivos o deslumbramientos—, VIGÍAME revoluciona la prevención de riesgos laborales mediante un sistema de seguridad activa predictiva con respuesta táctil directa.
La solución se articula en cuatro fases tecnológicas. Primero, una estación base de despliegue inmediato (instalable en trípode o en el techo del furgón de conservación) escanea ininterrumpidamente el tráfico mediante visión artificial. En segundo lugar, su algoritmo predictivo analiza trayectorias y velocidades en tiempo real. Si detecta la invasión de la zona balizada o un riesgo inminente de colisión, activa el protocolo de emergencia.
Para evitar retrasos críticos, la tercera fase emplea tecnología de Banda Ultra-Ancha (UWB) de baja latencia, transmitiendo la alerta en milisegundos. Finalmente, la señal activa el brazalete EPI del operario, emitiendo una potente vibración (motor háptico industrial). Este aviso físico e instintivo permite al trabajador reaccionar y ponerse a salvo en segundos vitales, eliminando la necesidad de estar vigilando constantemente a sus espaldas.
Con un diseño Plug&Play, un plan de mantenimiento predictivo viable y un enfoque centrado en el factor humano, VIGÍAME transforma la seguridad pasiva de las infraestructuras en anticipación tecnológica, cumpliendo con la premisa fundamental del sistema: conseguir que el operario sienta el peligro antes de verlo.